Fake news, Esteban Arce y nuestra pobre educación mediática

Hace unos días, diversos medios (incluyendo el propio Televisa) anunciaron que Esteban Arce, conductor del show Matutino Express, había ganado el “Premio Nacional de Periodismo”. La nota corrió rápidamente por las redes. En efecto, Arce había ganado un premio nacional de periodismo, el del Club de Periodistas de México, pero no el Premio Nacional de Periodismo, otorgado por el Consejo Ciudadano del Premio Nacional de Periodismo, una organización más seria. A pocos les importó esa diferenciación. Hoy, todas las comidas familiares de México estarán hablando de este fake news.


Por Eduardo Portas @EduPortas

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Yo seré el primero en admitir que la nota me sorprendió, en su momento, y tuitee algo medianamente vago al respecto. Ya he sido quemado en otras ocasiones tratando de decir algo sobre un tema que parece demasiado increíble para ser verdad. Después de algunas revisiones que me tomaron unos 10 minutos, determiné que los usuarios y trending topics sobre el tema se “habían ido con la finta”. La nota sobre el premio había sido mal “cabeceada”. O al menos había habido mala intención del Club de Periodistas al nombrar su premio de la misma forma. De hecho, el propio Consejo Ciudadano del Premio Nacional de Periodismo tuvo que salir a decir que “Premio Nacional de Periodismo” era una marca registrada!

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¿Quién tiene tiempo para revisar y comprender tantos elementos de una información que será efímera? Nadie, salvo aquellos que hemos trabajado en los medios y que sabemos la valía de la información. Ahora, en mis clases universitarias me doy cuenta que esa educación fue particularmente valiosa: rara vez mis alumnos se preocupan en revisar sus fuentes de información. Lo primero que encuentran en la red es lo primero que tomarán como una verdad irreductible.

Temo que no es su culpa. Iré contra la mayoría de los académicos en ese aspecto. El problema es que nunca tuvieron una sola clase de educación mediática, un espacio para formar su criterio. Aquellas clases en donde se enfocaban en las técnicas de lectura de comprensión y lectura en libros de tinta y papel poco a poco se fueron desfasando. Lo grave es que nunca fueron sustituidas por otras con técnicas más avanzadas. Ahí es donde tendría que crearse esta nueva modalidad de “Educación Mediática”. Después de todo, el mexicano digital pasa al menos siete horas al día en la red.

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El extremo negativo de dicha falta de criterios informativos lo vimos en noviembre con la elección de Trump. Apenas ahora, el grueso de los votantes estadounidenses están comprendiendo la magnitud de su histórico error. Las fake news lo llevaron a la presidencia del país más poderosos de Estados Unidos. Su tergiversación de los hechos le ganaron millones de votos.

Lo que vimos con Esteban Arce es un microcosmos de todas esas características erróneas que asignamos a la información en la era de la posverdad:

  1. Falta de tiempo para revisar la valía de los hechos
  2. Falta de criterio para diferenciar entre instituciones que emiten un hecho similar o al mismo tiempo
  3. Falta de circunspección para evitar re-difundir esa hecho erróneo o carente de validez

En este caso, la enorme mayoría de los tuiteros simplemente re-difundieron la primera información que vieron sobre este tema. La prueba está en la minúscula cantidad de tuits en relación a la proporción de retuits enviados, como se ve en la gráfica. Esos 11 mil mensajes pueden ser analizados a mayor detalle si se descargan en este archivo en formato XLS.

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Al final del día el tema no pasó a mayores. Arce fue ampliamente denostado (como ya lo había sido en otras ocasiones por sus polémicas declaraciones), lo mismo que Televisa. Más allá de esos rozones el asunto murió en menos de 12 horas, cumpliendo otra de las características del Flat Earth News que algunas vez describió el autor Nick Davies, las cuales son básicamente las predecesoras de las fake news, felices pobladores del ecosistema mediático mexicano.

Todos los derechos reservados. Eduardo Portas 2017. Cualquier reproducción de este texto queda prohibido por las leyes de Derecho de Autor. Si quiere hacer uso de un extracto de este texto, por favor contacte a @EduPortas.

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EduPortas

Historiador y periodista. Doy clases en la Ibero, la Anáhuac y el Tec de Monterrey. Me gustan los peces.

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