Meade vs. López Obrador | Semana 7 | Del 16 al 22 de enero del 2018

Como pocas veces se había visto en la historia reciente de México, López Obrador aprovechó las acusaciones de PRI y Acción Nacional para fortalecer su propia campaña.

Por Eduardo Portas @EduPortas

A estas alturas de la precampaña de José Antonio Meade, los estrategas de la unión PRI-PVEM-Nueva Alianza deben haber comprendido que su plan no funcionó. La idea, ahora queda claro, era denostar el pasado, presente y futuro de López Obrador para después comenzar la campaña con las propuestas “fuertes” y ganar el voto de la indecisa clase media. A grandes rasgos, lo mismo hizo el PAN-PRD con Ricardo Anaya. Para su mala suerte, el plan no funcionó. Al contrario, ese plan ha demostrado haber fortalecido a López Obrador, como revelan las estadísticas de esta semana.

¿Por qué falló la idea de ensuciar a AMLO? Dos razones: nadie con más de dos dedos de frente cree que el tabasqueño tenga vínculos con los rusos. Y si los tuviera, serían los vínculos más capitalistas que jamás ha tenido. Por alguna extraña razón, los bots y maestros de la guerra sucia han ligado a López Obrador con Rusia y Venezuela, dos países que no podían ser más distintos. Uno, la nación más capitalista (y cara) del Este de Europa después de la caída del muro de Berlín. Otro, una dictadura con tintes socialistas. Es decir, aquellos que critican el posible vínculo del líder de Morena con alguno de esos dos países no se acaban de poner de acuerdo en sus propias cabezas: ¿odian al capitalismo u odian al socialismo? La contradicción no se entiende.

MeadeVSAMLO-Semana7
La línea azul representa a López Obrador. A lo largo de esta semana, los mexicanos mostraron mucho mayor interés en la información del tabasqueño que en la de Meade.

En todo caso, comentan algunos, el verdadero interés injerencista de Rusia debía ser a favor de la campaña del priista-no priista José Antonio Meade, pues favorecerlo a él favorecería al mismísimo Putin en su ajedrez internacional contra los Estados Unidos siguiendo la lógica de un México ultra neoliberal, pro diversidad económica más allá de los Estados Unidos. Pero esas son especulaciones.

En segunda instancia está la vieja cantaleta de las tendencias socio-comunistas de López Obrador. De nuevo, esto es una ilusión. Cualquiera que haya vivido en la Ciudad de México entre el 2000 y el 2006 sabe que AMLO gobernó con tácticas capitalistas extremas: favoreció a los empresarios por arriba de las clases medias, puso por delante a los automovilistas sobre las necesidades de transporte público de la mayor parte de los capitalinos y, por si fuera poco, dejo la mesa puesta para Marcelo Ebrard, un delfín que resultó doblemente capitalista en el sexenio inmediato posterior.

Además, aquellos que añoran las tendencias comunistas deben recordar que el Estado mexicano las aplastó brutalmente desde que eliminó la amenaza de los ferrocarilleros en 1958-1959, cuando fueron encarcelados Demetrio Vallejo y Valentín Campa, las siguientes protestas fraguadas de los maestros y estudiantes de medicina (1964-1965), la matanza de estudiantes de Tlatelolco de 1968, la matanza del Jueves de Corpus de 1971 y la exterminación sistemática de la Liga Comunista 23 de septiembre durante el sexenio de Luis Echeverría. (No considero a los zapatistas un movimiento que abrace las tendencias marxistas-leninistas, como los anteriores, pues no plantea. por definición, el desarrollo a través de un Estado al estilo de esos dos pensadores).

La sangrienta batalla de las izquierdas fue fundamental para ganar los derechos políticos que hoy se discuten todos los días en centenas de programas políticos del país. Eso es innegable. Pero esa batalla despedazó el atractivo de la aplicación de las ideas de izquierda en México, salvo para algunos marxistas trasnochados que aún deambulan por los pasillos de universidades públicas y privadas del país. En la práctica, los Estados Unidos hicieron todo lo posible para eliminar cualquier posibilidad de un gobierno real de izquierda en nuestro país después de la Segunda Guerra mundial. El peligro era demasiado alto, tal como habían ya lo habían comprobado en otros países de Latinoamérica durante el mismo periodo. México, la frontera que es al mismo tiempo es bastión cultural y económico, amigo y enemigo, amante y novia oficial, es demasiado valiosa para nuestro vecino del norte.

López Obrador lo sabe y utilizó las descabelladas ideas de los maestros de la mugre para dar un subidón en el interés de la opinión pública de los mexicanos como pocas veces se había visto. La última vez que sucedió algo similar fue durante uno de los debates del año 2000, cuando Vicente Fox gritó su famoso “Ya! Ya! Ya!” y fue duramente criticado, tanto por los medios como por el PRI y el PRD, de intolerante. Pero sus publicistas le dieron la vuelta al desliz y crearon una de las campañas más recordadas de la historia política reciente. Por su frescura y desvergüenza, el submarino de AMLO resultó más difícil de hundir de lo que previeron sus opositores.

¿Y cómo van las cifras hasta ahora?

López Obrador, de nuevo, mantuvo una ventaja considerable sobre Meade. Según Google Trends, la diferencia fue considerable. De hecho, aumento la diferencia que habíamos visto en semanas anteriores. Los datos de los últimas siete días son:

  • AMLO: 71 puntos
  • MEADE: 27 puntos

Los mexicanos realizaron las siguientes búsquedas alrededor de AMLO: Andrés Manuelovich (obvio), el video de una venezolana (Carmen Martínez) que supuestamente fue contratada por Felipe Calderón para hablar mal de López Obrador en las redes sociales y que fue retuiteado por el ex presidente, la renuncia al PAN de Gabriela Cuevas para unirse al proyecto de AMLO, los dichos de Tatiana Clouthier, la explosiva declaración de Galilea Montijo que dijo que dejaría el país en caso de que el tabasqueño gane la Presidencia, la amlodipina, el supuesto auto de lujo que tiene uno de los hijos de AMLO, lo que resultó ser falso, y la vieja nota de que el tabasqueño mató a su hermano.

Sobre Meade el asunto fue poco halagador: muchas búsquedas de memes, un mitin en Cancún al que asistió poca gente, el supuesto parecido que tiene con Alf y la inclusión de Vanessa Rubio a su equipo de campaña.

Para aquellos que llevan la cuenta, el resultado promediado de las siete semanas contabilizadas en este blog, hasta este momento, es el siguiente:

  • AMLO: 45.5
  • MEADE: 17.8

[Leer: Meade vs. López Obrador | Semana 1]

[Leer: Meade vs. López Obrador | Semana 2]

[Leer: Meade vs. López Obrador | Semana 3]

[Leer: Meade vs. López Obrador | Semana 4]

[Leer: Meade vs. López Obrador | Semana 5]

[Leer: Meade vs. López Obrador | Semana 6]

Nos vemos la próxima semana.

Todos los derechos reservados. Eduardo Portas 2018. Cualquier reproducción de este texto queda prohibido por las leyes de Derecho de Autor. Si quiere hacer uso de un extracto de este texto, por favor contacte a @EduPortas.

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EduPortas

Historiador y periodista. Doy clases en la Ibero y la Anáhuac. Me gustan los peces.

10 thoughts on “Meade vs. López Obrador | Semana 7 | Del 16 al 22 de enero del 2018”

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