Redes. Veneno y espejismos

Las redes sociales pierden su impacto cuando los políticos las manipulan para tratar, infructuosamente, de crear estados de opinión pública.

Por Eduardo Portas @EduPortas

GoogleTrends-Panorama2018

De los 140 a los 240 caracteres. Del tuitazo al retuitazo. De la participación ciudadana a la robotización partisana. Del “¡échale campeón!” al “¡échale montón!”.

[CON ALGUNAS LEVES MODIFICACIONES, ESTE TEXTO FUE PUBLICADO EL DOMINGO 4 DE MARZO DEL 2018 EN LA REVISTA R DE REFORMA, EL CUAL SE PUEDE DESCARGAR EN EL SIGUIENTE ARCHIVO EN PDF–> TEXTO-REVISTAR-4DE MARZODEL2018]

Si la elección Presidencial del 2012 fue la primera en la que las redes sociales se intentaron usar como un canal alternativo para darle voz al elector mexicano, el marco del proceso electoral de este año descuadra con todo lo contrario: domina la desinformación, el sesgo ideológico y la regurgitación del pensamiento monolítico.

El reciente acuerdo entre Facebook y el Instituto Nacional Electoral confirma el ambiente de desconfianza que envenena los ecosistemas digitales. Google, subrayando el hecho, anunció que abrirá un espacio dedicado para informar sobre las elecciones presidenciales.

En tan solo unos años, las redes sociales han sido secuestradas. No es que fueran la panacea liberal en el 2012, pero la degradación ha sido rápida y violenta, particularmente en Twitter. Es casi imposible emitir una opinión política en esa red social sin ser atacado por bots o porros digitales. Callar antes que dialogar. No vaya ser que la crítica tenga algo de verdad.

La estrategia política tuitera de este proceso es la siguiente: a) inflar al candidato ciegamente con likes, menciones y retuits, b) denostar al candidato opositor, c) neutralizar cualquier tema que pueda afectar al político preferido inyectando mensajes a un hashtag genérico banal (#FelizMartes, por ejemplo) y, d) Intensificar la interacción entre aquellos que comparten mi favoritismo (el núcleo duro que me apoya cuando me meto en un lío).

Pero el volumen de actividad en las redes sociales no garantiza un aumento en la intención de voto, como revelan las encuestas. La notoriedad en las redes se ha convertido en una condición necesaria, mas no suficiente, para que un candidato sea tomado en cuenta por el electorado. El periodo de intercampañas intensifica la sensación de vacío que presentan. Por eso aparecen con más frecuencia las riñas tuiteras, mensajes teledirigidos que buscan saltar del entorno digital a los medios tradicionales.

¿Por qué se han devaluado las redes? La respuesta tiene que ver con la naturaleza de las mismas. En esencia, nunca fueron planeadas como instrumentos de información noticiosa, sino como sistemas para intensificar la comunicación personal, de ahí que las marcas y el gran comercio hayan sido los más beneficiados con su creación y no los difusores imparciales de noticias. De hecho los recientes cambios en los algoritmos de Facebook, por ejemplo, han dado al traste con el alcance que varios medios lograban en esa red social (Matthew Garrahan y Shannon Bond, “Vice, BuzzFeed and Vox hit by changes in digital media industry”, en la edición del 21 de febrero del 2018 de The Financial Times).

Las marcas tienen fans, quieren imponerse sobre la competencia. Exigen sumisión. Necesitan crear silos informativos para empujar su producto a toda costa. Los candidatos, acoplándose a la lógica de las redes, han optado por diferenciase como objetos en estos espacios virtuales. La transacción mediante un retuit es la influencia que ejercen desde el movimiento de bits para inclinar la preferencia electoral.

El peligro es pensar como marca y dejar al contenido en segundo plano. Utilizar el entramado digital para detener al producto y olvidar su esencia. En este caso, las propuestas que México busca y necesita. Por eso hemos discurrido del programa al catálogo. Lo importante es reducir al candidato a la menor complejidad posible y siempre ubicarse en oposición a otro.

Bharat Anand, en su libro The Content Trap (2016), escribe que si se desea ser exitoso en el mundo digital se deben crear, ante todo, conexiones entre los usuarios. El académico de Harvard asegura que serán esos usuarios, y no el contenido, aquellos que empujen a un medio o una compañía al éxito. Los usuarios, no el contenido, se colocan ahora en centro del diagrama.

Esa interconexión, en oposición a la verticalidad tradicional de las estructuras del pasado, solo se logra cuando: 1) El producto se beneficia de complementos (el iPhone y las baterías adicionales de terceros que éste utiliza, por ejemplo), 2) empleados que entienden la naturaleza de la empresa, 3) contenido ad hoc 4) la comprensión del contexto social en el cuál opera la empresa y 5) cuando las conexiones generadas entre los usuarios, lectores, o compradores son lo suficientemente fuertes como para convertirse en un fuerza participatoria autónoma y crear sus propias conversaciones y difundirlas en sus propias redes personales o digitales.

En el espacio digital mexicano, los políticos han tratado de aplicar esta lógica. El problema es que las conexiones que han creado carecen de fortaleza. Ellos aún se consideran el centro de su propia comunicación aunque dependan de sistemas digitales clientelares para hacer girar su rueda discursiva. De otra forma, por su misma carencia de propuestas, sería imposible.

La tesis de Anand no es nueva. Puede rastrearse al menos hasta 1954, fecha en que Wilbur Schramm publicó el ensayo “The nature of communication between humans”. Ahí, el socio-sicólogo estadounidense, uno de los padres fundadores de la Comunicación, estableció que la comunicación efectiva se basa en relaciones entre medios y audiencias que entran en sintonía mediante factores de atracción, pues el contenido potencial de un mensaje se encuentra más allá de la palabra. Es decir, la comunicación no sigue un proceso mecanicista, no es una acción en donde alguien impone algo a un tercero. Al contrario, es un acto que implica compartir. En pocas palabras, no existe la aguja hipodérmica o “bala mágica”, como le llamó el estadounidense, que transfiere ideas automáticamente de una mente a otra, como intentan los candidatos en esta elección.

GoogleTrends-PanoramaElecciónPresidencial-2012

Una alternativa a las redes sociales

Si bien la lectura de lo que sucede en las redes sociales se ha vuelto cada vez más críptica, existe al menos una opción gratuita, transparente y masiva para conocer los temas que están generando mayor interés entre los mexicanos.

En oposición a la interpretación de métricas de las redes sociales, las cuales pueden ser sumamente viciadas por todo lo antes descrito, Google Trends mide miles y miles de búsquedas realizadas dentro de un marco definido de tiempo y dentro de un área geográfica específica.

El índice de Google Trends no es absoluto, sino relativo al total de búsquedas en ese sistema, asegurando así que la curiosidad alrededor de un tema sea masiva y mucho más difícil de manipular, al contrario de lo que pasa en Twitter. Valora el involucramiento (engagement) del usuario en noticias publicadas en portales informativos y blogs en donde existe una liga (URL) bien definida y compartida, sobre la repartición de likes al por mayor que nulifican la interacción entre el lector y el artículo.

Ahora bien, ¿el puntaje que aparece en Google Trends refleja la intención de voto real? No, pero sí es una guía para conocer la relevancia de un tema en la opinión pública. Además, el algoritmo de Google agrega un componente numérico de volumen de búsquedas históricas para evitar insuflar temas coyunturales en poco tiempo. Según la propia compañía, el algoritmo se divide 50-50 entre temas del momento y su archivo de nodos conectados a lo largo y ancho de la red, es decir, de ligas de artículos que se leen y se comparten sobre un tema específico.

Del 14 de diciembre, día en que empezaron las precampañas, y el 27 de febrero, el índice de popularidad de Google Trends refleja aquello que vemos en las encuestas. Andrés Manuel López Obrador supera considerablemente a José Antonio Meade y a Ricardo Anaya, quienes se encuentran prácticamente empatados con tendencia ascendente del segundo. Mucho después vienen Margarita Zavala, Jaime Rodríguez y Armando Ríos Peter, en ese orden.

Si bien faltan más de cuatro meses para los comicios del 1 de julio, la importancia de la gráfica no puede soslayarse. Ahí está el proceso presidencial del 2012. Con excepción de algunos breves lapsos, Enrique Peña Nieto mantuvo la ventaja popular en Google Trends desde mediados de diciembre del 2011 hasta la elección de julio. Salvo por los picos de interés generados por los debates televisados, Josefina Vázquez Mota quedó bien rezagada desde mayo.

 

Lo más buscado en Google del 14 de diciembre al 27 de febrero (búsquedas no genéricas   según Google Trends en la categoría “Web Search”)

Ricardo Anaya

1. “Propuestas de campaña”

2. “Esposa de Ricardo Anaya”

3. “Ricardo Anaya Memes”

4. “Ricardo Anaya edad”

5. “Ricardo Anaya biografía”

Otras búsquedas con alto volumen: “Margarita Zavala”, “Movimiento Naranja”, “Ricardo Anaya inglés”, “Spot Ricardo Anaya”, “Ricardo Anaya Javier Corral”.

Andrés Manuel López Obrador

1. “AMLO propuestas”

2. “El Peje”

3. “Memes AMLO”

4. “AMLO encuestas”

5. “Gabinete de AMLO”

Otras búsquedas con alto volumen: “Alfonso Durazo AMLO”, “Movimiento Naranja”, “Carlos Ahumada”, “AMLO 3.0”, “Rusia apoya a AMLO”.

José Antonio Meade

1. “Pepe Meade”

2. “Memes de Meade”

3. “Quién es Meade”

4. “Propuestas de Meade”

5. “Meade presidente”

Otras búsquedas con alto volumen: “Esposa de Meade”, “Enrique Peña Nieto”, “Encuestas presidenciales 2018 México”, “Error de Meade”, “Meade y Duarte”.

La naturaleza de cada red

Facebook

Favorece la conexión entre personas que piensan de la misma forma.

Twitter

Su fortaleza es la difusión de información en tiempo real, cierta o no.

Instagram

La favorita de las marcas gracias a su alto impacto visual. Pertenece a Facebook.

YouTube

Privilegia los videos útiles y divertidos, aunque a últimas fechas le da mayor importancia al tiempo real. Pertenece a Google.

Texto-RevistaR-Editado

Todos los derechos reservados. Eduardo Portas 2018. Cualquier reproducción de este texto queda prohibido por las leyes de Derecho de Autor. Si quiere hacer uso de un extracto de este texto, por favor contacte a @EduPortas.

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EduPortas

Historiador y periodista. Doy clases en la Ibero y la Anáhuac. Me gustan los peces.

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